El incremento del tráfico aéreo de un 3,7% en el primer semestre del año hasta los 156 millones de pasajeros desborda las previsiones de AENA en la antesala del DORA III
- El fuerte incremento de pasajeros registrado hasta junio y las previsiones para el resto del verano confirman que las proyecciones del gestor aeroportuario se han quedado cortas
- Las aerolíneas implantarán soluciones alternativas para mitigar las restricciones de capacidad por terminales en Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat a partir del verano de 2027 y garantizar el crecimiento previsto
- Las compañías aéreas creen que el fuerte dinamismo del tráfico aéreo en 2026 y las buenas perspectivas a futuro dejan margen para rebajar las tasas aeroportuarias en el próximo DORA III
El incremento de tráfico registrado en junio del 3,8% consolida la senda de crecimiento a lo largo del año, con un aumento acumulado del 3,7% hasta los 156,24 millones de pasajeros en el semestre. Los datos reales vuelven a evidenciar el desfase de las previsiones de AENA, que mantiene una estimación de incremento de apenas el 1,3% para este año, y confirman una tendencia histórica de infraestimación de la demanda, máxime en el año antesala del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III).
Esta tendencia de tráfico al alza, teniendo en cuenta el crecimiento acumulado del 3,7% hasta junio, y que la oferta programada por las compañías aéreas desde julio hasta octubre, de casi 1,5 millones de asientos, es un 6,5% superior a los asientos operados en el mismo periodo del año anterior, demuestran que las previsiones de AENA han quedado desfasadas y confirman las proyecciones del sector, también en línea con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). De confirmarse esta tendencia en el resto del año, el tráfico aéreo podría llegar hasta cerca de los 334 millones de pasajeros en 2026, nivel de tráfico que en la proyección que AENA ha incluido en su propuesta de DORA III no se alcanza hasta 2028, constatando un desfase de al menos dos años en sus previsiones.
La infraestimación de tráfico en las proyecciones a futuro a la hora de establecer el DORA III es un patrón que se ha dado ya en el pasado tanto en el DORA I como en el DORA II: el tráfico estimado para 2021 en el primer caso se alcanzó en 2017, mientras que en el DORA II el tráfico estimado para 2026 se logró en 2023. La consecuencia de esto es que, si exceptuamos los dos años de la pandemia, AENA ha tenido un exceso de retorno regulatorio de 1.300 millones de euros entre 2017 y 2025, que han pagado de más las compañías y los pasajeros al no prever el marco regulatorio ajustes a posteriori. Por ello es muy relevante tener unas proyecciones de tráfico lo más ajustadas posibles a la hora de establecer el DORA III, y de ahí que ALA crea que con una previsión razonable del tráfico en el próximo quinquenio hay margen para bajar las tarifas aeroportuarias incluso con la propuesta de inversiones reguladas de 10.000 millones de euros, como así ha confirmado también la CNMC.
Por otro lado, en relación con la propuesta de AENA de limitar el crecimiento de la capacidad por terminales a partir del verano de 2027 en los aeropuertos de Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, es importante aclarar que hasta el próximo mes de septiembre que se celebren los correspondientes Comités Ejecutivos de Coordinación y tras la posterior aprobación por parte del Ministerio de Transportes no será oficial, aunque AENA se haya encargado de hacerla pública con antelación. En cualquier caso, las aerolíneas han adelantado que ya están trabajando para mitigar esta restricción con medidas que permitan mantener las previsiones de crecimiento de los operadores. Entre las medidas que están explorando las compañías aéreas para mantener el crecimiento previsto para los próximos años está la de desplazar tráficos hacia los meses, días y horas de menor demanda, trasladando parte de la operativa programada a periodos valle, como ya se viene haciendo, de forma que en aeropuertos donde en teoría se ha superado el límite teórico de su capacidad máxima, todavía se puede crecer fuera de las puntas con este desplazamiento de la demanda.
